"Un artista no debe contar su vida tal y como la ha vivido, sino vivirla tal y como la va a contar"

sábado, 13 de junio de 2015

Sobre los peligros del desierto, III

...Aquí la poesía lleva razón: "La soledad se llena de si misma o no se llena". Aunque sólo sea tácito, hay un acuerdo general en cuanto a que los poetas están locos y no se les puede confiar los asuntos del mundo. Pero no se me negará que, a veces, los locos son de lo más razonable y sensato. Si los hombres, la humanidad llevara a la práctica la propuesta contenida en esa frase o verso inicial, tal vez se pudiese arreglar el mundo, eso que para la mayor parte de nosotros, los cuerdos, no tiene arreglo. Quizás bastara con que cada cual se hiciese amigo íntimo de su soledad para que la armonía universal dejara de ser una utopía idealista de carácter poético. ¿Suena ésto a locura? ¡Oh, sí, por supuesto!: no estoy tan loco como para no darme cuenta. Lo que digo implica que, para salvar el mundo, habría que llenarlo primero de recalcitrantes egoístas cuyo máximo interés sería amistarse consigo mismos, despreocupándose amistosamente de todos los demás.  ¿No es ésta la clase de razonamiento que es propia de un loco o, lo que es lo mismo, de un poeta?... Desde luego que sí, naturalmente, pero... Pero si estamos de acuerdo en que la soledad solamente se llena con más soledad, entonces tal vez vaya siendo hora de irse mirando al espejo con otros ojos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario