Yo no sé nada (no es la primera vez que me pasa).
Yo sólo soy tu “amantísimo Ignorante”. Una suma absurda e infantil
Es a día de hoy toda mi vida:
¡Mira cómo cuento con mis dedos
Las infinitas dudas que te debo!
Y éste "tu Ignorante fiel"
Te adora aún, mi querida Incógnita.
(Como el salvaje a su tótem:
Aullando cual animal y cubriéndolo con sus excrementos,
Pues de nada más íntimo dispone con que demostrarle su devoción).
Aullando cual animal y cubriéndolo con sus excrementos,
Pues de nada más íntimo dispone con que demostrarle su devoción).
No hay comentarios:
Publicar un comentario