"Un artista no debe contar su vida tal y como la ha vivido, sino vivirla tal y como la va a contar"

sábado, 31 de diciembre de 2016

De luto

   -Me das pena -me ha dicho alguien muy querido, mirándome con el labio torcido y los ojos no menos desengañados.
   Por un momento he pensado en rebelarme contra su juicio, pero luego he visto que podía ser certero y le he dado el pésame: 
   -Te acompaño en el sentimiento.

sábado, 24 de diciembre de 2016

La piedra

Sin alegría la vida cansa de tal modo que cualquier esfuerzo, el mínimo incluso, nos parece tan gigantesco como aquel en que se empeñaba Sísifo. ¿Y qué hago ahora con la piedra de mi vida?... Elige: tienes varias opciones. Una: cargarla de nuevo sobre los hombros y volver a subir la cuesta. Dos: atártela al cuello y tirarte por la borda. Tres: demolerla metódicamente y reducirla a polvo antes que ella haga lo mismo contigo... Si quieres mi opinión yo te aconsejaría esta última: su ventaja es que el viento puede hacer por ti el arduo trabajo de acarrearla de un lugar a otro. 
Sin alegría la existencia es pétrea y ya solo queda grabar sobre ella un epitafio para que signifique algo, aunque no más sea el tiempo que se ha perdido en hacer este descubrimiento. Si quieres mi consejo, yo opino que mejor es que te alegres de cualquier manera y a cualquier precio... Pero yo no soy quien para dar consejos y, por eso, te doy la mano y escondo mi propia "piedra".

jueves, 15 de diciembre de 2016

Rompetechos

El estilo de un escritor es su techo como tal: el único deber de un verdadero escritor es romper su propio techo.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Breve cuestionario editorial

PREGUNTA: ¿A qué tipo de público va dirigida tu obra u obras?
—No lo sé a ciencia cierta pero imagino que posee un cierto nivel intelectual, probablemente estudios superiores, concluidos o no, y que tiene los ojos verdes o azules, o tal vez negros o castaños, y que es, en un alto porcentaje, de sexo femenino porque desde siempre intuí que mis escritos tendrían por destinatario natural una mujer que nunca conocí ni conoceré, pero que existe en alguna parte. Y no me pregunten en base a qué tengo yo esta intuición porque no sé en qué se funda, solo sé que veo esos ojos, de tan variado como ambiguo cromatismo, leyendo mis frases a medida que las escribo, y que por eso no me canso de escribir, o sea: porque, paralelamente, no me canso de mirarlos.

PREGUNTA: ¿por qué crees que debe editarse tu obra u obras?
—Esta tiene toda la pinta de ser una pregunta trampa. Si contesto que porque son mejores que muchas de las ya publicadas, sonará demasiado arrogante (aunque sea verdad). Si digo que porque, si no, me sentiré como una mierda y mi vida carecerá de sentido, parecerá que soy un pusilánime, y, por tanto, que me merezco que me dejen de lado, porque si los cobardes tienen algún defecto que sea realmente imperdonable es el de no escribir bien. Así que responderé a la pregunta con otra pregunta, o sea, a la gallega, que es la única forma de no engañar a nadie: “¿Y por qué no?”.