La vida es vengativa como buena mujer apasionada: si un día se te ofrece y la rechazas, no dudes de que te hará pagar ese desaire más pronto de lo que crees y con la misma moneda (que, por supuesto, antes se habrá devaluado para que, dentro de lo posible, te salga aún más caro).
No hay comentarios:
Publicar un comentario