"Un artista no debe contar su vida tal y como la ha vivido, sino vivirla tal y como la va a contar"

jueves, 21 de septiembre de 2017

Preguntas y más preguntas

¿Por qué muere siempre el amor? ¿Por qué aquellos que una vez amamos, con el tiempo, en breve tiempo, nos cansan, duelen, irritan, aburren o desesperan? ¿Por qué la vida es tan absurda que, sin casi darnos cuenta, nos muda de tal forma el corazón haciendo que este se desprenda de aquello que hasta ayer mismo era su piel, como si su ley no fuera distinta a la de cualquier ofidio? ¿Cómo es que se ha de seguir vivo estando definitivamente, no ya muerto, sino en carne viva? ¿Por qué no nos morimos realmente, de verdad, cuando muere nuestra alma? ¿Y por qué esa misma alma, sin apenas darse tregua, se lanza a sustituir lo que, por definición, no tiene un sustituto? ¿Existe algo que sea más estúpido y que, a la vez, merezca más el calificativo de "humano"? ¿De dónde vino, y a dónde se irá ahora aquella pasión mortal que, en el fondo, jamás nos abandona? ¿De dónde la ilusión y de dónde la amargura? ¿En qué se diferencia este dolor de cualquier otro, esta tortura íntima que no queremos agotar hasta el punto de que, poco a poco, se vuelve, se insinúa como nuestra mejor amiga, como la única amistad que nos comprende al igual que lo hacen nuestras rodillas: plegándose como el feto sobre un pecho enmudecido? ¿Por qué hablar no tiene ya objeto, ni el sujeto una condición objetiva más allá del silencio, más cercana que el olvido? ¿Por qué el amor al fin y al cabo, si al fin es nada y, al cabo, todo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario