"Un artista no debe contar su vida tal y como la ha vivido, sino vivirla tal y como la va a contar"

sábado, 16 de septiembre de 2017

La tontería del Arte

El que dijo que el arte era una tontería decía la verdad, aunque a medias, pues debería haber añadido que es la única tontería que no pueden cometer los simples tontos, los tontos de base. Para que esté a nuestro alcance se requiere que antes alcancemos la cima de esa categoría humana y seamos ya tontos ilusorios, tontos soñadores que son muy capaces de dejarse morir de hambre por darse el lujo de hacer el tonto de esa forma: cultivando con humildad su arte cada día, perseverando en él hasta que no se sepa hacer otra cosa, hasta conseguir la categoría social de "tonto de base" en cualquier otra actividad o disciplina, y corriendo, por ello, el riesgo de no sacar para comer, de perderlo todo o casi todo por principio, desde el trabajo a la salud pasando por el buen nombre y la mujer. 
Así, pues, es cierto: es una tontería. Pero esa tontería hay que intentarla, emprenderla a fondo, sin medias tintas. Y, si no, mejor que seas inteligente y ni empieces siquiera a hacer el tonto porque la prueba será demasiado dura para todo aquel que solo tenga inteligencia. La prueba la describió Buhowski (otro tonto de altura) hace algún tiempo y consiste en soportar el rechazo general y la incertidumbre sin fin, en sentirse desolado estando a solas con los dioses, en ver arder las noches en llamas mientras, atrapado en la habitación de tu conciencia, luchas inútilmente por cerrar los ojos. La prueba, en definitiva, es una batalla sin tregua contra la tentación de la renuncia que nos incita, sin pudor alguno, a huir hacia la vida, y uno debe aceptar que, a pesar de que esa batalla la tengamos perdida de antemano, es para nosotros, los tontos artistas, la única que cuenta...

No hay comentarios:

Publicar un comentario